El Granate venció 3-2 a Flamengo en el alargue y selló un global de 4-2 para quedarse con un título inolvidable
En una noche épica y pasada por agua en el mítico Maracaná, Club Atlético Lanús escribió una de las páginas más gloriosas de su historia. El conjunto argentino derrotó 3-2 a Clube de Regatas do Flamengo en tiempo suplementario y, con un global de 4-2, se consagró campeón de la Recopa Sudamericana.
El equipo dirigido por Mauricio Pellegrino logró revertir un resultado adverso en un partido vibrante, cambiante y cargado de tensión, para celebrar bajo una lluvia torrencial que le dio un marco aún más dramático a la consagración.
Un partido cambiante y cargado de emoción
Lanús golpeó primero a los 29 minutos del primer tiempo. En medio de un campo pesado por el agua, una salida fallida del arquero Agustín Rossi dejó servido el balón para Rodrigo Castillo, que eludió al guardameta y definió con el arco libre para abrir el marcador.
El local reaccionó rápido y encontró el empate tras un penal convertido por Giorgian De Arrascaeta. Ya en el complemento, y también desde los doce pasos, Jorginho puso el 2-1 que igualaba la serie y obligaba al alargue.
Durante los 90 minutos reglamentarios, el arquero Nahuel Losada fue clave para sostener al Granate, con intervenciones determinantes ante las llegadas de Flamengo.
El golpe final en el alargue
Cuando el desgaste físico comenzaba a sentirse, Lanús encontró la ventaja decisiva. A los 12 minutos del segundo tiempo suplementario, José Canale conectó de cabeza un córner al primer palo y clavó la pelota en el ángulo para desatar el delirio visitante.
Ya en tiempo de descuento, Dylan Aquino coronó la hazaña con una corrida memorable: dejó rivales en el camino, eludió al arquero y definió con el arco vacío para el 3-2 definitivo.
Un título para la historia
Con esta conquista, Lanús alcanzó el noveno campeonato de su historia, el cuarto en el plano internacional y el segundo en la carrera de Pellegrino al frente del equipo.
La lluvia, el escenario imponente y la remontada en terreno brasileño convirtieron la noche en un verdadero “Maracanazo” moderno. Una consagración que quedará grabada en la memoria de los hinchas y en la historia grande del club.



